Esa-Pekka Salonen y Gustavo Dudamel

Esa-Pekka Salonen y Gustavo Dudamel

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Orquestas juveniles e infantiles de Venezuela ganan premio Príncipe de Asturias de las Artes

El jurado destacó, del Sistema creado por José Antonio Abreu, el “haber combinado, en un mismo proyecto, la máxima calidad artística y una profunda convicción ética aplicada a la mejora de la realidad social”. El maestro Abreu dijo que el futuro está garantizado en talentos como Gustavo Dudamel

Leandro Giancola

Venezuela amaneció ayer con una buena noticia. El sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008.

La red creada por el Maestro José Antonio Abreu recibió este reconocimiento “por haber combinado, en un mismo proyecto, la máxima calidad artística y una profunda convicción ética aplicada a la mejora de la realidad social”, se lee en el acta del jurado.

“En colaboración con primeras figuras de alcance universal, el sistema creado por el maestro Abreu ha formado a directores e intérpretes del más alto nivel, a partir de una confianza audaz en el valor educativo de la música para la dignidad del ser humano”, agrega el documento que fue leído en Oviedo.

Actualmente, son 120 orquestas juveniles y 60 infantiles las integrantes de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (Fesnojiv), que empezó funcionar en 1975, con el objetivo de ofrecer a estudiantes de música la posibilidad de poner en prácticas los conocimientos teóricos.

El premio, que se entregará en octubre, está dotado con 50.000 euros (más de 166 mil bolívares fuertes) y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró. Entre los ganadores de este reconocimiento creado en 1981 están: Óscar Niemeyer (1989); Plácido Domingo, Alfredo Kraus, José Carreras Montserrat Caballé (1991); Woody Allen (2002); Paco de Lucía (2004); Pedro Almodóvar (2006) y Bob Dylan (2006).


Premio al esfuerzo

En rueda de prensa, realizada en la sede de Fesnojiv de Parque Central, el maestro Abreu señaló que el Premio Príncipe de Asturias “constituye un reconocimiento al esfuerzo de nuestro abnegados maestros y educadores musicales venezolanos, que durante prácticamente 4 décadas han asumido esta hermosa tarea”.

Asimismo, agregó que “constituye también un vigoroso estímulo para que nuestros jóvenes y niños sigan adelante en su propósito de construir cada vez los más altos niveles de excelencia y de participación comunitaria y social, de orquesta y coros”.

El director venezolano, nacido en Valera en 1939, aprovechó la ocasión para recordar que ahora la intención es trascender las fronteras patrias. El premio “constituye también para nosotros un compromiso mucho más hondo, mucho más ardiente, para continuar no solamente sembrando en Venezuela este proyecto sino para convertirlo en un eficaz proyecto de integración iberoamericana”.

Abreu comentó, además, que el futuro de este sistema está garantizado gracias a la calidad de sus 4 generaciones que actualmente comparten el escenario. “Basta considerar la meteórica carrera de Gustavo Dudamel”, destacó.

Sobre el joven director larense, designado para dirigir la Filarmónica de Los Angeles, dijo que es la “encarnación de esta generación juvenil que va precisamente a asumir la conducción del proceso en los próximos años para constatar el vigor y el nivel en el que nueva generación del sistema se está proyectando”.

Orquesta iberoamericana

Para el maestro Abreu el trabajo hecho en Venezuela desde la década de los 70 ahora debe servir como “un vehículo cada vez más eficaz para promover la hermandad de nuestros pueblos, el acercamiento entre nuestras juventudes y el enriquecimiento del patrimonio artístico del continente, Latinoamérica, del Caribe y, por supuesto, la participación de España y Portugal, que como estados miembros de la comunidad iberoamericana se solidarizan con nosotros en este momento en cuanto al ideal de convertir este programa en la realidad de una futura orquesta juvenil iberoamericana”.

Recordó que la creación de esta nueva orquesta juvenil fue acordada el año pasado año en Santiago de Chile y será ratificado en San Salvador, el 30 de octubre “y así en cada país las orquestas y coros infantiles van a contribuir, dentro del marco de la integración, a construir una Iberoamérica musical cada vez más creativa, cada vez más original, cada vez más dueña de su destino y más conciente de su extraordinaria misión”.

El ideal de Andrés Bello

“Ya la relación de arte y sociedad a través de este sistema va adquiriendo nuevo perfil, el arte se convierte en un poderoso instrumento de desarrollo social y la sociedad adquiere con el arte un nuevo compromiso: sostener el derecho de los niños y los jóvenes a la dimensión artística. Especialmente de los niños de mediano y bajos recursos”, destacó el maestro Abreu.

“Este ideal de Andrés Bello, que tan hermosamente lo expresó tantas veces, de una sociedad humanizada por el arte, de una infancia dignificada por la práctica artística y por la formación estética está siendo cada vez una realidad en Venezuela”.

Más información en http://www.fundacionprincipedeasturias.org/